Acondicionador físico del suelo, enriquecido con fertilizantes, estimuladores de crecimiento y polímeros hidro-absorbentes, diseñado para aumentar la capacidad de retención de agua y nutrientes en los suelos y sustratos de plantación. Así mismo mejora la textura y estructura, su aeración, la calidad y comportamiento de los nutrientes en la zona de cultivo. Favorece el enraizamiento y el crecimiento equilibrado de la planta.
El acondicionador del suelo debe ser mezclado homogéneamente con el suelo o sustrato de plantación y dispuesto bajo superficie, en la zona de influencia de las raíces.
En México, una persona utiliza un promedio de seis pilas al año.
El aumento en la tecnología portátil es sin duda el factor detonante en la demanda y, por ende, el desecho de pilas y baterías en el mundo. En México, se estima que el consumo de pilas y baterías primarias o desechables (aquéllas que se utilizan, por ejemplo, en aparatos portátiles, radios, relojes, juguetes y en el control remoto de los aparatos) es de 600 millones al año, esto es, un promedio de seis pilas por habitante.
En la Revista del Consumidor de la Profeco, se da a conocer un estudio que comprueba que las pilas, al ser desechadas en la basura o en cualquier otro sitio se oxidan, lo que provoca daños a su envoltura, de este modo los componentes tóxicos quedan expuestos y contaminan los suelos cercanos, así como los cuerpos de agua superficiales o subterráneos.
La capacidad de purificación está basada en 24 horas de operación continua bajo condiciones ideales, la producción real puede variar.